Qué esperar de 2015

Cada nuevo año siempre a todos nos gusta jugar a presagiar qué va a suceder y cuáles serán las tendencias que podemos esperar. Es la primera vez que hago esto pero alguna vez había que empezar, ¿verdad? Y como no hay mejor lugar para hacerlo y compartirlo que con Ustedes, allá voy.

Para mí 2015 será el año de los ataques informáticos masivos, la impresión 3D, el cloud personal y la gestión de la marca personal. Nada nuevo, es verdad, pero sí se colarán de nuestro día a día más cotidiano. Les explico cómo lo veo:

  • Ataques informáticos masivos. Los datos son información y la información es poder. En 2014 muchas empresas han sufrido una gran oleada de ataques informáticos que irá en aumento en 2015. Hay que decir que quien ataca a través de internet sabe muy bien qué está atacando y porqué, por ejemplo uno de los objetivos que comienzan a ser los favoritos de los ladrones cibernéticos son los servidores, repositorios y dispositivos de despachos de abogados. ¿Por qué? Muy sencillo: un abogado es poco menos que un confesor y por ello almacenan información confidencial y muy valiosa de sus clientes. Y esa información tiene un precio y una utilidad. El nuevo campo de batalla es internet y ahí estamos todos, especialmente en el entorno móvil donde el malware y el spyware es cada vez más habitual y dificil de detectar. ¿Estamos listos?
  • Impresión 3D. Aunque no es muy probable que por ahora nos compremos impresoras 3D este año (su precio están en torno a 700€) sí podemos encontrar empresas que ofrecen servicios para los que se usan impresoras 3D. Este año un antiguo compañero de clase nos contaba que se le había estropeado una pieza de un mecanismo de su casa y por la que le  pedían 500€, sin embargo encontró una empresa de impresión 3D que modelizó la pieza y la imprimió por menos de 30€. Y a mí se me ocurre pensar, ¿qué pasará el día que podamos imprimir nuestros propios muebles? El modelo económico actual (diseñador, fabricante, distribuidor, transportista y vendedor) dejará de ser necesario, ¿estamos listos para afrontar este reto?. Parece lejano pero no lo es tanto, el primer paso es plantearnos imprimir lo que necesitamos en vez de comprarlo y creo que este será el año en el que nos lo planteemos seriamente.
  • Cloud personal. A pesar de las reticencias de muchos usuarios poco a poco iremos migrando todos hacia la nube. Nuestra necesidad de disponer de nuestra información (cada vez más voluminosa) desde cualquier dispositivo y en cualquier momento será mayor que nuestras reticencias a la nube. Mientras que las empresas comenzaron poco a poco a migrar a la nube en 2014 animadas por la reducción de costes los usuarios lo harán de manera más masiva en 2015. Eso sí, elijan bien su nube, miren más allá del precio.
  • Gestión de la marca personal. Poco a poco los individuos hemos ido cayendo en la cuenta de que nuestra imagen en internet importa. Cualquiera puede saber cosas de  nosotros antes de estrecharnos la mano, ¿qué van a encontrar?, ¿qué imagen proyectamos en el mundo digital? Poco a poco esa imagen comienza a tener consecuencias para cada uno de nosotros y creo que este será el año en el que de manera más decidida comencemos a medir y a estudiar los datos que generamos en internet para moldear lo que proyectamos de nosotros mismos.

¿Daré en el clavo? Lo veremos en 2016. Hasta entonces FELIZ AÑO!

Publicado en Cloud Computing, Móvil y Smartphone, Seguridad de la Información, Tendencias digitales | Etiquetado | Deja un comentario

Regale un wereable en Navidad

Las pulseras de actividad son el wereable más accesible que tenemos a nuestra disposición ahora mismo para tomar contacto con este nuevo modo de vida. Los dashboards ya no son sólo para empresas: cada uno de nosotros tiene acceso a datos sobre sí mismo. Si tiene lógica y utilidad para las empresas, ¿por qué no para nosotros mismos?

Como mi lado trasto me puede hace ya meses que me compré la Fitbit Flex. Quería probar un wereable y ver qué tal funcionan, qué aportan y si merecen la pena. Y por supuesto comprobar hasta qué punto se compromete nuestra privacidad.

La gran preocupación es que estos wereables recogen datos referentes a salud y que la mayoría de las empresas (por no decir que todas) están en Estados Unidos y tendemos a no fiarnos. Lógico. Precisamente por ello creo que hay que elegir bien en quién confiamos. Yo me molesté en leerme las políticas de privacidad de unos y otros y opté, como os digo, por Fitbit. También hay que ser conscientes de que estas empresas necesitan ingresos, no podemos pretender que comprando un Fitbit nos estén prestando servicios durante años de manera gratuita así es que pagar la opción Premium es algo a considerar (45€/año es un precio más que razonable) y lo cierto es que si verdaderamente la usas la opción Premium es casi una necesidad porque cada vez quieres más datos. Es así.

Bueno, a lo que íbamos. ¿Qué hacen estas pulseras por ti?

  • Recoger datos todo el día. Parece una tontería y algo simple y obvio pero lo cierto es que sin datos no se puede obtener información y, por tanto, no seremos capaces de tomar decisiones que nos lleven donde queremos ir.
  • Nos pintan un dashboard que convierte esos datos en información. Cuando llevamos usando la pulsera un par de meses comenzamos a ver nuestro propio patrón incluso si no sabíamos que existía. Yo he descubierto cosas muy interesantes de mi misma.
  • Podemos nutrir el dashboard con información adicional de manera cómoda gracias a la aplicación móvil. Cosas como cuánto agua bebemos, qué estamos comiendo, nuestro peso.. Datos que aportan más detalle y mejor información a nuestro dashboard.
  • La configuración de la privacidad es exquisita y por defecto viene cerrada a otros.
  • Somos competitivos así es que existe una cierta gamificación que te permite tratar de obtener badges superando retos que tú mismo eliges pero también buscar amigos y competir con ellos. Sólo os diré que ahora subo hasta mi piso por las escaleras para que mis amigos no me adelanten en el ranking.

Lo que sí puedo decir es que estas pulseras cumplen su función a la perfección: recogen datos y los pintan de una manera agradable y útil. Lo que decidamos hacer con esa información ya es cosa nuestra pero lo que está claro es que tenemos la opción de vernos a nosotros mismos y nuestros hábitos como nunca antes. Y a partir de ahí podemos organizarnos mejor para mejorar nuestros hábitos y nuestra salud.

¿Qué esto tiene consecuencias? ¡Claro! Lógicamente una vez que esos datos existen sus usos potenciales son muchos y muy diversos. En ocasiones para bien y en ocasiones para otros usos más discutibles pero médicos, aseguradoras, jueces, empresas y otros muchos. Echen su imaginación a volar. Sin embargo no tiene sentido negarnos a utilizar lo que  puede ayudarnos a mejorar, la tecnología ya está aquí, el precio es más que asumible y las ventajas son innegables.

Mi consejo: pierdan el miedo a las pulseras de actividad y anímense a probarlas. Poner nuestros datos a nuestro propio servicio es algo absolutamente lógico.  Eso sí, no olviden que si estamos recogiendo datos es para poder tomar decisiones a partir de esos datos. ¡Ánimo!

Publicado en Móvil y Smartphone, Tendencias digitales | Etiquetado , , | Deja un comentario

¿Cuantos más datos mejor?

Vivimos en la “fiebre del dato”. Las empresas viven preocupadas por obtener todos los datos que puedan de sus usuarios (clientes o no). Existe la creencia de que cuantos más datos tengamos mucho mejor. Incluso si no sabemos qué hacer con esos datos queremos tenerlos convencidos de que más adelante nos serán de utilidad. Bueno, yo creo que es como recoger esmeraldas y guardar toda la tierra que traían adherida “por si acaso”.

Los datos son necesarios para cualquier negocio online y offline, da igual. Nos aportan información valiosa que nos permite tomar decisiones eficaces y adoptar procesos eficientes. Sin embargo los datos deben tener un propósito porque, si no, corremos el riesgo de no tener datos si no ruido. Además al querer tener todos los datos posibles se corre el riesgo de incumplir leyes de privacidad.

Los datos que podemos obtener son casi infinitos porque, gracias a la tecnología de la que disponemos hoy, se puede medir prácticamente todo. Entonces, ¿qué hacemos?, ¿guardamos todos los datos que podamos o sólo unos pocos?.  Pues ni lo uno ni lo otro, no es un tema cuantitativo si no cualitativo. No consiste en tener muchos datos si no en tener los que nos permitan tomar decisiones porque los demás datos nos distraerán al no ser datos accionables si no ruido.

Antes de ponernos a recabar datos como locos debemos preguntarnos qué datos nos interesan, qué información nos van a aportar esos datos y si esa información nos va a ayudar a tomar decisiones. Datos hay muchos pero eso no significa que todos los datos resulten útiles. Un error bastante común entre las empresas que deciden comenzar a medir es que quieren saber todo tipo de información y se encuentran al cabo de un tiempo “distraídos” por una ingente cantidad de datos que en vez de ayudarles a tomar decisiones los confunden.

Les recomiendo que lean dos post bastante buenos a este respecto de Gemma Muñoz y Tristán Elosegui desde el punto de vista de la analítica web. Yo por mi parte puedo decirles que existen riesgos estratégicos, legales y de seguridad en los que no se suele reparar cuando recogemos datos sin control:

1.- Estratégico: Hay que tener datos sí pero datos de calidad. El riesgo de guardar datos sin un procedimiento de purga equivale a ensuciar los resultados con datos desactualizados.

2.- Legal: Mucho cuidado con qué datos estamos pidiendo y qué estamos haciendo con ellos. Dónde los guardamos, en qué condiciones están guardados, quién puede acceder a ellos, qué software usamos para procesarlos… hay mil detalles a tener en cuenta desde el punto de vista legal especialmente si queremos estar presentes en varios países, ¿están todos esos aspectos bajo control? La normativa sobre privacidad resulta cada vez más restrictiva y hay que tenerla en cuenta no sólo por las sanciones si no por la mala imagen que podemos dar ante nuestros usuarios.

3.- Seguridad: Los datos son un imán para los hackers pero no sólo eso, además cuantos más datos tengamos más compleja deberá ser la matriz de autorizaciones y control de acceso a esos datos. ¿Está nuestra organización preparada para ello?

Los datos son el motor del éxito, sí, no seré yo quien lo niege pero debemos contar con los datos que nos permiten tomar decisiones, eliminando aquellos datos que sólo hacen ruido y asegurándonos de que esos datos se recogen y guardan correctamente.

Publicado en Datos: el motor del éxito, Estrategia digital, Gobernanza, Seguridad de la Información | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Es la creatividad y no la tecnología la que hace progresar a los pueblos

Como saben vivo en España. Lamentablemente mi país sufre una crisis económica derivada de muy diversos factores que no voy a analizar porque daría para un tratado de economía. Únicamente diré que en los últimos años las palabras favoritas de cualquier político son “recuperación económica” unidas a “TIC”, “comercio electrónico”, “tecnología”, “internet” o cualquier otra que huela a bit y bites. Creo que equivocan el fondo con la forma y, además, creo que no es un problema exclusivo de España si no de muchos otros países.

El progreso de cualquier pueblo en cualquier momento de la historia ha estado ligado a la creatividad (fondo). Otra cosa es que esa creatividad se desarrolle a través de la tecnología y la ciencia (forma). Por eso digo que nuestros políticos equivocan el fondo con la forma. Efectivamente necesitamos a la tecnología y la ciencia como vehículos de progreso a través de los cuales poner en valor la creatividad de la que nuestros ciudadanos sin embargo deberíamos estar poniendo el acento en la creatividad. No se trata simplemente de saber programar si no de ser capaces de imaginar y crear algo que después deberemos saber programar o diseñar. Por eso existen muchos programadores pero pocos Steve Jobs.

Debemos entender que estamos inmersos a nivel global en un cambio de paradigma que no sólo afecta al ámbito económico sino a todos (social, educativo o de empleo por ejemplo). Unos ejemplos de los que digo:

Redes sociales como twitter hacen posible que dos personas que jamás se han visto y que están en continentes distintos puedan encontrarse y dialogar sobre intereses comunes,
Plataformas de vídeo como YouTube permiten a cualquier compartir sus inquietudes y habilidades y a otros verlas y aprenderlas (podemos encontrar desde opiniones hasta clases de cualquier cosas que podamos imaginar, si quiere aprender no tiene más que ir a buscar la lección)
Nuevas aplicaciones de software en el cloud (SaaS) hacen posible que podamos contar en nuestro equipo de trabajo con profesionales de otros continentes siendo posible emplear talento en un proyecto incluso si ese talento está a miles de kilómetros de distancia.

La tecnología proporciona el soporte perfecto para poner en contacto talento e intereses pero con eso no basta, necesitamos creatividad que emplee la tecnología para generar avances y mejoras. La pregunta que debemos hacernos es: ¿qué estamos haciendo para fomentar la creatividad? Yo crecí con la idea (aprendida) de que había unas personas que eran creativas y otras que no lo eran. Con los años he descubierto que es totalmente falso. El ser humano es creativo porque somos curiosos y sociales por naturaleza. Si queremos crear un entorno creativo hay algunas cosas que deberíamos valorar:

El mundo es multicolor. Mezcle personas, habilidades, intereses, conocimientos.. Mezcle sin pudor. Tendemos a separarnos y organizarnos en grupos homogéneos: managers con manager, Directores con Directores, empleados con empleados.. abogados con abogados, ingenieros con ingenieros, contables con contables.. Nos perdemos otras visiones y otros colores. Steve Jobs lo entendió a la perfección tal y como relata en una entrevista que puede leer aquí.

Crear es jugar sobre aquello que nos apasiona. Los niños son seres extraordinariamente creativos simplemente porque les dejamos serlo. Les concedemos tiempo para que imaginen y creen sobre aquello que les apasiona (dinosaurios, barcos piratas, máquinas voladoras..). Si un niño juega está bien pero si lo hace un adulto consideramos que pierde el tiempo. Gran error. El juego constituye una vía de desarrollo de la imaginación como pocas así es que conceder a nuestro empleados y estudiantes tiempo para el juego no es un gasto si no una inversión en innovación.

Los datos demuestran que los entornos en los que existe mayor mezcla de perfiles e intereses y en los que las personas disponen de espacios y momentos de libertad generan mayores índices de creatividad. No podemos obligar a la creatividad a suceder pero sí podemos propiciar que suceda. ¿Cómo? Estos son mis consejos:

EN LAS ESCUELAS debemos enseñar que no pasa nada por fracasar. El fracaso es parte del proceso creativo y de la vida misma. Sólo hay una manera de aprender y de perfeccionar: fallar. ¿Cómo si no aprendimos todos a hacer las cosas más elementales como andar, leer o sumar?

EN LAS EMPRESAS debemos crear y facilitar espacios y momentos en los que los distintos perfiles convivan porque cualquiera puede tener una buena idea para mejorar las ventas aunque no sea del departamento de ventas. Haga que sus empleados interactúen. Prueben por ejemplo a convocar un concurso de ideas, es muy probable que se sorprendan. En la última empresa en la que trabajé una de las mejores ideas de ventas vino de un compañero mío del departamento legal.

USTED MISMO debe permitirse ser creativo. La creatividad necesita mucho trabajo detrás para dar frutos pero si únicamente se mata a trabajar ahogará su creatividad. Esta infografía contiene algunas pistas útiles. No es que haciendo lo que dice la infografía ya vayamos a ser creativos pero forma parte del proceso.

Ya tenemos la tecnología ahora debemos dejar paso a la creatividad porque sólo una combinación de ambas empujará a nuestras sociedades hacia un verdadero progreso que se traduzca en una mejor calidad de vida.

Publicado en Datos: el motor del éxito, Gobernanza, Negocio digital | Etiquetado , , | Deja un comentario

Porqué la usabilidad movil va a empezar a impactar su SEO y 6 detalles a revisar

Una de las cosas buenas de los datos es que, si están bien medidos, no mienten. Los datos son lo que son (cuestión diferente es porqué tenemos esos datos y no otros). En fin, vamos con los datos:

–          Según el Banco Mundial hay en el mundo 7.100.000.000 personas

–          Según la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (ITU) hay en el mundo 6.800.00.000 personas con móvil.

Los usuarios no necesariamente tienen PC pero sí tienen un teléfono móvil. Y cada vez son más los móviles Smartphone. Según el estudio de noviembre de 2013 disponible en la web de la Cámara de Comercio Electrónico de Colombia la penetración de dispositivos móviles en el país es del 100% de los cuales un 30% son smartphones.

La tendencia en todo el mundo es exactamente la misma: cada vez se navega más en el móvil. Estamos, además, ante una pirámide invertida: cuanto más joven es la audiencia más utiliza el móvil. Esto manda una señal muy clara: su consumidor seguramente visitará su web desde un móvil y si no tiene una buena experiencia de visualización de contenidos se marchará.

Además sucede una cosa muy curiosa: muchas de las búsquedas que se realizan en el móvil son búsquedas de proximidad, es decir que la persona que pasea por la calle no mira los escaparates sino que le busca en el móvil. Su cliente está a la vuelta de la esquina buscándole con su móvil: ofrézcale una experiencia móvil agradable que le guíe hacia su establecimiento.

Así es que hay dos verdades de las que no podemos huir: 1) los usuarios cada vez navegan más desde el móvil y 2) la mayor parte del tráfico llega a las webs desde buscadores. Así es que era sólo cuestión de tiempo que Google comenzara a tener en cuenta la usabilidad de las webs en los móviles para el ranking SEO. De hecho Google (que es el buscador por excelencia y cuyas atribuciones para SEO guía los pasos de los webmasters) está poniendo un cierto énfasis en la usabilidad móvil. A los hechos me remito:

SEO y usabilidad movil

Fuente: Forbes (http://www.forbes.com/sites/jaysondemers/2014/11/10/is-mobile-usability-now-a-search-ranking-factor/)

De hecho según expone Google : “dado que el tráfico web de los dispositivos móviles está en auge y que algunos estudios recientes indican que los visitantes móviles tienen más probabilidades de volver a visitar aquellos sitios que estén optimizados para móviles, actualmente la usabilidad móvil resulta del todo relevante para obtener unos resultados de búsqueda óptimos. Esto significa que, en el caso de los usuarios de móvil, los resultados de las búsquedas deben llevar a un contenido que cuente con estas características:

  • Un área de visualización definida (o ventana gráfica) que se ajuste al tamaño de la pantalla del dispositivo.
  • Un contenido que fluya dentro de la ventana gráfica, para que los usuarios no tengan que desplazarse horizontalmente ni pellizcar la pantalla con los dedos para poder verla entera.
  • Unas fuentes que se adaptan para una mejor lectura en pantallas pequeñas.
  • Unos elementos fáciles de tocar (por ejemplo, botones) que estén bien separados de otros elementos táctiles.
  • Un diseño visual y un movimiento basado en la tecnología optimizada para móviles.”

Precisamente Google nos comienza a poner en alerta sobre las 6 cosas que debemos hacer para optimizar nuestro sitio web en los dispositivos móviles si queremos que nos valoren bien. Ahí va un pequeño resumen:

1.- Cuidado con el uso de Flash. Generalmente el contenido flash no se visualiza por lo que el usuario móvil recibe una pésima experiencia en móvil. Valora otras opciones.

2.-Configure la ventana gráfica. Cada dispositivo móvil tiene un tamaño de pantalla diferente así es que se recomienda “especificar una ventana gráfica mediante la etiqueta meta viewport.” Gracias a la información contenida en esa etiqueta el navegador móvil puede saber cómo ajustar el tamaño y la escala de la página para adaptarla al dispositivo.

3.- Optimice las ventanas gráficas de ancho fijo. Al configurar las páginas con un ancho de pixel fijo con la intención de que se puedan visualizar en las pantallas móviles podemos encontrar ciertos errores. Google recomienda configurar la ventana gráfica para que coincida con el ancho y la escala del dispositivo.

4.- Dimensione el contenido para la ventana gráfica. Seguro que alguno sufrió esas páginas que cuando se ven desde el móvil obligan a moverse no sólo arriba y abajo si no de derecha a izquierda para poder ver todo. La experiencia móvil es altamente optimizable y tan fácil de solucionar como utilizar valores relativos para CSS y emplear imágenes escalables.

5.- Piense bien el tamaño de la fuente en el dispositivo móvil. Aunque pueda parecer que este es un error que no debiera producirse a estas alturas lamentablemente aún encontramos sitios que vistos desde el móvil requieren de una lupa porque la fuente es prácticamente ilegible. Tan sencillo como configurar la fuente para que sea escalable.

6.- No coloque los botones de interacción demasiado juntos. Puede parecer otra tontería pero piensen por un momento cuantas veces tuvieron que ampliar la pantalla para poder marcar lo que realmente querían. Diseño y usabilidad son la clave.

La realidad es que, con independencia de que la usabilidad de la web en el móvil afecte o no a su ranking SEO en Google, los usuarios son cada vez más usuarios móviles. Dar un buen servicio en esos dispositivos es fundamental y Google ya no está marcando el camino, ahora sólo queda ponerse manos a la obra y trabajar en ello. ¡Buena suerte!

Publicado en Comercio electrónico, Datos: el motor del éxito, Estrategia digital, Móvil y Smartphone, Negocio digital, SEO | Deja un comentario

SocialMedia: ¿qué hago yo aquí?

Esa es sencillamente la pregunta que muchas empresas se hacen a sí mismas. Los canales sociales, casi de la noche a la mañana, se han convertido en un canal de presencia obligada para todos: empresas y consumidores.

Recuerdo que hasta hace algunos años muchas empresas no consideraban las redes sociales más que una moda pasajera y, por tanto, no le prestaron atención. La situación hoy en 2014 es totalmente distinta: todos están en redes sociales. Ya no es sólo una moda de jóvenes si no una presencia obligada para empresas, instituciones públicas, personalidades políticas, empresarios, estrellas de cine o la música.

La cuestión es que no sólo consiste en estar en redes sociales si no en saber qué es lo que queremos hacer una vez que estemos ahí. Ahí van algunas ideas:

  • Escuche. Se está produciendo toda una conversación en redes sociales, simplemente escuchando podemos aprender qué valoran los usuarios, qué buscan, qué es lo que no encuentran y, por tanto, qué podemos ofrecerles para diferenciarnos.
  • Participe. Los usuarios son sociales y valoran a las empresas que tienen una presencia activa en redes sociales ofreciendo una comunicación directa, ágil y transparente. Las ventajas son indiscutibles:
      • por un lado existe una ventaja intangible (los usuarios valoran la cercanía que proporcionan las redes sociales porque para ellos es el canal de comunicación más cotidiano)
      • y otra tangible y medible (imaginemos que una empresa de telefonía sufre una caída en el servicio de línea de voz por un problema técnico, si lo comunica a sus clientes en redes sociales evitará un colapso en su call-center con el consiguiente coste que esto supone.

  • Coja el toro por los cuernos. El principal temor de las compañías son los comentarios negativos sin embargo cada comentario negativo es una oportunidad de  mostrar el compromiso con el cliente y con la mejora constante. No hay nada que temer si estamos listos de modo que prepare su empresa para la gestión de la crisis en redes sociales.
  • Reinvente. Los usuarios y la conversación están en permanente evolución. Aproveche la escucha para detectar los cambios necesarios y llevarlos a cabo. El usuario es dinámico y quiere empresas dinámicas, el proceso de creatividad en las empresas debe incluir a los propios usuarios.

No se trata sólo de estar si no de evolucionar a través de la escucha, el análisis y la planificación en base a los datos que obtengamos. Precisamente ahí radica buena parte del éxito de la gestión de los canales sociales: el análisis de los datos que nos ofrecen es la clave. No se trata de estar sin más, si no de plantearnos algunas preguntas:

  • ¿cuál es nuestro objetivo? Debemos saber qué queremos conseguir en cada momento de nuestros esfuerzos en redes sociales. El objetivo puede evolucionar con el tiempo y seguramente lo hará, por eso conviene revisar los objetivos cada cierto tiempo de manera planificada. Además no debemos confundir el objetivo con tener muchos fans o seguidores (error muy común). Cuantos más fans o seguidores tengamos mejor pero si ese es nuestro único interés entonces no hemos entendido qué son las redes sociales.
  • ¿cuál es nuestro plan para alcanzar el objetivo? Como cualquier otro objetivo de la empresa requeriremos una cierta inversión que puede ser en consultoría, realización de acciones promocionales en redes sociales, auditoría de nuestra audiencia, benchmarking con nuestros competidores..
  • ¿está funcionando nuestro plan? Al igual que cualquier otra área de la empresa deberemos evaluar si nuestro plan está funcionando o si necesitamos ajustes.
  • ¿podemos innovar? Seamos creativos. Dedicar el 10% del presupuesto y el tiempo a desarrollar I+D es necesario en cualquier área de la empresa. En comunicación también. Está bien ser eficientes pero nuestros clientes y potenciales clientes reciben toneladas de información diaria y en muchas ocasiones nada innovadoras. Los soplos de aire fresco son siempre muy de agradecer.

Las respuestas a todas estas preguntas necesitan datos. Y los datos existen, están disponibles. Ha llegado el momento de usarlos para integrar de verdad las redes sociales en nuestra estrategia de negocio y comenzar a explotar su potencial.

Publicado en Datos: el motor del éxito, Estrategia digital, Social Media | Deja un comentario

Planifique su migración a la nube hoy mismo

Cuando se trata de conversar sobre la nube la pregunta que suele plantearse todo el mundo es si debe migrar a la nube o no. Creo que se equivocan en la pregunta. No se trata de decidir si migramos o no a la nube si no de cuándo migramos a la nube y qué proveedores escogemos.

Dudar de si utilizar la nube o no sería como dudar de si usar teléfono móvil o no; o dudar de si sustituimos el correo tradicional por el email. La nube representa un elemento disruptivo en la forma de gestionar determinados activos que ofrece toda una serie de ventajas que no podemos ignorar.

De todos los servicios que ofrece la nube el más popular es el software como servicio en la nube o SaaS por sus siglas en inglés (Software as a Service). Finalmente todos usamos software de modo que es el servicio más popular en la nube. Las ventajas son indiscutibles:

–          Por supuesto la principal es que ofrece un costo más reducido

–          Una mayor flexibilidad gracias a la escalabilidad ya que uno ajusta el precio que paga a lo que necesita en cada momento. En un entorno de negocios internacional, dinámico y altamente cambiante en ocasiones resulta imposible prever las necesidades de recursos tecnológicos.

–          La actualización de la tecnología detrás de los servicios es automática. El proveedor actualiza el software automáticamente garantizando la accesibilidad a la última versión disponible y evitando riesgos de robo de información por utilizar una versión desactualizada.

–          No hay que olvidar la disponibilidad. Uno puede encontrarse en cualquier lugar del mundo, si cuenta con un dispositivo (portátil, PC de sobremesa, tablet o smartphone) y una conexión a internet tendrá acceso al software y a sus archivos asociados a ese software.

–          Aunque suele señalarse la nube como un entorno menos seguro la realidad es que se mejora la seguridad ya que el proveedor del software tendrá siempre una copia de seguridad garantizando la continuidad del negocio en caso de catástrofe.

No quiero decir con esto que la nube sea como una varita mágica. Es una herramienta disponible en el mercado para todos. No tomar las ventajas que ofrece supone una desventaja en sí misma porque sus competidores utilizarán la nube. ¿Imaginan trabajar prescindiendo del móvil o del correo electrónico? Sería imposible sin embargo las reticencias (precios, seguridad o utilidad) fueron las mismas que tenemos hoy con la nube.

La migración a la nube es una necesidad real para poder competir. Mi consejo es que empiecen ya a planificar su migración a la nube. Lo primero que uno piensa es qué proveedor debería elegir sin embargo en muchos casos el error es no haber pensado bien qué es lo que necesitamos por eso les aconsejo que antes de nada den los siguientes pasos:

–          Hagan un inventario de software y el coste de los mismos (no sólo el coste de licencias si no el coste de personal dedicado a su mantenimiento)

–          Sopese sus necesidades futuras

–          Evalúe sus necesidades de seguridad y negocio

El ejercicio parece sencillo si bien no lo es y por eso conviene contar con algún tipo de consultor externo independiente que les guie en este proceso.

Cuando finalmente tenga una imagen clara de lo que realmente necesita busque a los proveedores adecuados teniendo en cuenta la normativa aplicable (especialmente en lo que se refiere a protección de datos) así como la seguridad que le ofrece el proveedor en la nube ya que no todos son iguales.

Un último consejo: no hagan una migración completa de una vez sino de forma escalonada. Lleven a cabo un piloto con un servicio de bajo impacto y aprendan de ese piloto antes de embarcarse en una migración completa pero no renuncien a la nube ni sus ventajas porque sus competidores no lo harán.

Publicado en Cloud Computing, Tendencias digitales | Deja un comentario

Algunas ideas y tres consejos para el éxito online

Llevo más de un mes pensando en este post. Por fin hoy me dije que ya no podía seguir esperando y me senté a escribir lo que llevo meditando el último mes. Me considero de ese grupo de consumidores conocidos como “early adopters”, esos que siempre se compran el último grito antes de que nadie haya oído hablar de ello.

Hace ya tiempo que detecto que los últimos gadgets en innovación no están relacionados exactamente con un producto sino con el servicio asociado al producto. Un par de ejemplos que ilustran de lo que hablo:

  • Wereables como Fitbit no suponen sólo la venta de un producto (la pulsera – 99€) si no la pretención de venta de un servicio asociado al producto (un dashboard más completo 50€/año)
  • Elementos cotidianos transformados en “smart” como el HapiFork en el que se vende un producto (tenedor inteligente – $99) pero se quiere vender, además, un servicio (el coach de vida sana – $49/mes)

Por así decirlo el producto es la puerta de entrada a lo que realmente se quiere vender: un servicio de suscripción asociado al producto.  Estamos ante un fenómeno bastante curioso que resulta posible gracias a la existencia de la nube y más concretamente del Software-as-a-Service (o SaaS): la desagregación del hardware y el software. Por lo general, si comprábamos algo nos vendían el aparato y el software. Ahora no. Compramos el hardware y el software permanece en la nube. Al acceder a ese software (sin el software no tiene ningún tipo de sentido el hardware – ¿para qué quiero yo un aparato que recoge los pasos que doy al día si no tengo un software de visualización de esa información?) nuestros datos ya no se quedan en el disco duro de nuestro ordenador si no que se vuelcan en la nube.

Es decir, pagamos por un producto que nos entregan sin el software y que no tiene sentido sin volcar los datos que ese producto recoge en la nube. Estamos forzados a vivir en la nube (y además nos gusta).

Sin embargo este hecho nos enfrenta a una realidad muy simple: las empresas detrás de estas innovaciones maravillosas (de las que me declaro fan) en ocasiones no disponen de planes de negocio a largo plazo. Todos cuentan con construir una valiosa base de datos que poder vender al mejor postor en un momento dado pero, ¿qué pasa con la normativa de privacidad? Ya ha habido varias empresas (según he oído en círculos de emprendedores) que han perdido millones en rondas de financiación precisamente por no atar bien la gestión de la privacidad. Si construyes una buena base de datos pero no puedes usarla legalmente, ¿para qué va a comprarla nadie?

Es más, me atrevo a plantear otra cuestión: ¿es realista una economía en la que no creamos ningún tipo de valor añadido y que se basa únicamente en construir bases de datos para venderlas después?

El entorno empresarial es cada vez más complicado, la competencia es feroz y en ocasiones la mala planificación de las start-ups es terrible pero estoy convencida de que existen grandes oportunidades para las empresas que verdaderamente creen valor añadido para sus clientes a partir de los datos. Si no somos capaces de crear ese valor añadido no tendremos más remedio que vender a nuestros clientes al mejor postor pero no volverán a confiar en el entorno digital y precisamente por eso la creación de auténtico valor requiere planificación, estrategia y una mezcla de profesionales experimentados que aporten su experiencia con profesionales frescos que aporten aires nuevos.

Si estamos en la buena dirección o no el tiempo (y los datos) lo dirán. Mi experiencia me permite ofrecerles tres sencillos consejos que quizás les sean de utilidad:

1.- Creen valor, piensen por un momento ¿qué ofrece nuestro servicio de especial?, ¿cuál es nuestro punto fuerte?, ¿qué nos hace diferente? En otras palabras: ¿por qué deberían nuestros potenciales clientes elegirnos a nosotros en vez de a otros?

2.- Sean originales (precisamente por eso necesitan a gente joven en su equipo). No hagan lo mismo que el resto porque entonces sólo estarán copiando y ¿para qué elegir la copia pudiendo tener el original? Internet ya está lleno de servicios copiados unos de otros sean originales aunque sólo sea en ofrecer un servicio excepcionalmente bueno (hay un par de operadores móviles en España que venden únicamente a través de tienda online y son muy populares por dos motivos: buenos precios y servicio excepcional).

3.- Sean honestos y transparente con sus usuarios porque serán ellos los que les harán triunfar siendo sus clientes y trayéndoles nuevos clientes con sus recomendaciones. Escúchenles (no pierdan el potencial de las redes sociales en esta misión) y mejoren el servicio a partir de las críticas. Una empresa que lo hace mal una vez (o dos o tres) es como todas, una que rectifica y te lo hace saber es una distinta para la que significas algo.

Podemos seguir la conversación en twitter. @mgmoriano

 

Publicado en Datos: el motor del éxito, Negocio digital | Deja un comentario

Seguridad y privacidad: invierta en sus empleados

Cualquier organización (empresa, asociación u organismo público) maneja hoy en día una gran cantidad de datos que, por otro lado, hacen posible contar con información valiosísima a la hora de tomar decisiones de negocio. La gestión necesaria en la actualidad para lograr el éxito se hace imposible sin el análisis de los datos, especialmente porque si nosotros no tenemos y analizamos los datos nuestros competidores lo harán y quedaremos en clara desventaja. Sin embargo manejar todos esos datos supone también una responsabilidad para las empresas:

  • Por un lado una responsabilidad legal sobre los derechos de protección de datos de los usuarios para garantizar su privacidad
  • Por otro se hace necesario desde el punto de vista de negocio garantizar que la información confidencial y sensible de la empresa (por ejemplo datos de márgenes comerciales o planificación estratégica) no sea conocida por nuestros competidores pero también asegurar la continuidad del negocio en caso de catástrofe.

La gestión de esas responsabilidades es totalmente necesaria: privacidad y seguridad. Generalmente cuando preguntamos a cualquier empresa sobre cómo gestionan estos aspectos encontramos que nos remiten a las áreas de tecnología de la empresa. Sin embargo la experiencia de los últimos 1o años nos enseña que la tecnología y los procesos no son suficientes por sí mismos para controlar los flujos de datos dentro de la empresa.

La realidad es que tanto la tecnología como los procesos son utilizados por personas. ¿Contrataríamos a alguien que no tuviera los más mínimos conocimientos de química para trabajar en un laboratorio? La protección de la privacidad de nuestros clientes y la seguridad de la información sensible de la empresa requiere que permanezcamos atentos al necesario equilibrio entre los tres elementos: tecnología, procesos y personas. Si establecemos procedimientos y niveles de seguridad pero las personas que tienen que usarlos no comprenden por qué son importantes lo más probable es que les parezcan tediosos y simplemente no los pongan en práctica ni los usen correctamente.

En lo que se refiere a la formación de nuestros empleados, igual que en el resto de componentes de nuestra estructura de gestión de los datos, debemos tener un plan. La mayor parte de las brechas de seguridad que propician fuga de datos tienen su origen, en un alto porcentaje, en errores humanos. Esto significa una cosa muy simple: hacer firmar a los empleados y colaboradores un papel en el que se comprometen a seguir las reglas de la empresa no es suficiente. Es útil para poder despedirles sin indemnizarles en caso de error y se deben seguir firmando esos papeles, pero si de verdad queremos evitar una brecha de seguridad que dañe nuestra reputación en el mercado, la confianza de nuestros usuarios o que ponga al descubierto nuestros secretos internos entonces lo que debemos hacer es formar de verdad a nuestros empleados.

La pregunta que debemos hacernos es si queremos que parezca que hacemos todo bien o si de verdad queremos obtener resultados tangibles para nuestra organización. Cuando sucede un fallo de seguridad ya que suele tenerse en cuenta el auténtico nivel de implementación que existía en la empresa para valorar la responsabilidad de la propia empresa. Digamos que viene a ser lo mismo que la seguridad en una fábrica, aunque todo parezca estar bien en el momento en que haya un accidente se investigarán a fondo las condiciones existentes en la fábrica de modo que cualquier falta de implementación real de las medidas de seguridad necesarias saldrán a la luz.

Un ejemplo podría ser el de una entidad bancaria española. En una de las oficinas los empleados tenían tanta prisa por marcharse a ver el inicio del Mundial de Futbol de Sudáfrica que en vez de destruir los datos en papel en la máquina de destrucción de la oficina decidieron que era más rápido tirarlo a una papelera en la calle. Un paseante que vio los datos bancarios de los clientes en mitad de la calle decidió llamar a la policía y como consecuencia de ello la noticia salió en varios diarios con la consecuente publicidad negativa. Por supuesto se abrió una investigación y se sancionó a este banco con sólo 6.000€ (la multa podría haber sido de 300.000€) porque demostraron que además de la tecnología y los procedimientos, los empleados habían recibido formación específica sobre seguridad y protección de datos.  Es decir: las autoridades (y nuestros clientes) valoraron muy positivamente la existencia de un programa específico de formación.

Es verdad que no se puede garantizar la seguridad total porque siempre existen márgenes de error pero las empresas deben ser conscientes de que necesitan a sus empleados minimizar la posibilidad de errores en la seguridad de la información. El gasto en un programa de formación continua personalizado para las necesidades de la empresa es muy pequeño comparado con la inversión en tecnología pero sin el cual no tendremos un sistema de seguridad completo.

Si queremos ser realmente efectivos debemos crear una auténtica cultura de privacidad en nuestra organización. Es mucho más fácil que un empleado asuma unos determinados valores cuando toda la organización trabaja conforme a esos valores. Este proceso requiere una implicación decidida de sus máximos responsables y una acción coordinada entre todas las áreas de negocio. Y, por supuesto, es algo que ni se construye de un día para otro ni se acaba de construir nunca pero sin lo cual ninguna empresa que verdaderamente aprecie la seguridad no sólo de los datos personales de sus clientes si no la de su propio negocio se puede permitir operar hoy en día.

¿Por dónde empezar? Lo primero es contar con una opinión externa que evalúa el nivel de madurez actual de la empresa y que proponga un plan de trabajo.

¿Qué hacer después? Planificar la implementación de las medidas que se hayan considerado necesarias y ejecutarlas

¿Y cómo terminamos? Nunca se termina. Debemos establecer un sistema de gestión que monitorice y evalúe la implementación de las medidas de manera permanente y que nos permita detectar y minimizar cualquier nuevo riesgo.

Publicado en Datos: el motor del éxito, Gobernanza, Privacidad y Proteccion de Datos, Seguridad de la Información | Deja un comentario

Gobernanza del Social Media

No escribiré un post explicando qué son las redes sociales. Todos las usamos a diario para infinidad de cosas que van más allá de comunicarnos con nuestros amigos. Nos informamos de qué sucede, compartimos intereses y nos relacionamos con las empresas de las que somos clientes o que nos gustan.

Para las empresas esto ha supuesto un cambio radical en la gestión de su comunicación externa. Mientras anteriormente la comunicación se realizaba de una manera controlada, lo cierto es que la inmediatez de las redes sociales ha hecho que muchas empresas hayan tenido que adaptarse a la velocidad del rayo a este cambio de paradigma para tener presencia en esos canales.

En todo este proceso ha surgido la necesidad de gestionar distintos aspectos. Hoy revisaremos brevemente qué aspectos debemos tener en cuenta a la hora de planificar la gestión adecuada de los canales sociales tanto para nuestra empresa como para nuestra marca personal, aunque la profundidad de la gestión tenga que adaptarse en cada caso. Allá vamos.

1. Estrategia: ¿qué queremos conseguir de nuestro canal en redes sociales?, ¿vender?, ¿promocionarnos?, ¿resolver dudas de nuestros clientes? Y sobre todo, no olvidéis definir una cuantificación: ¿cómo vamos a medir nuestro éxito? Por ejemplo: si nuestro objetivo es atender las dudas de clientes, una buena métrica puede ser la percepción de calidad del servicio y la satisfacción del consumidor.

2. Monitorización: por las características de los canales sociales debemos preguntarnos si estamos llevando a cabo una escucha efectiva de lo que sucede en redes sociales. No sólo lo que pasa dentro de nuestro canal es importante, ¿qué comenta, por ejemplo, nuestra competencia?

3. Seguridad: ¿existe una política de seguridad en el uso del canal social? ¿se ha realizado alguna auditoría sobre el impacto de los canales sociales en la seguridad de nuestra empresa?, ¿existe una política de seguridad interna para la gestión de las redes sociales? Por ejemplo, no publicar una foto de nuestras oficinas que pueda revelar información sensible. Esto puede parecer obvio, pero no paramos de descubrir fallos que fácilmente podrían haberse evitado con unas directrices claras a nuestros empleados y una mínima inversión en su formación y sensibilización.

4. Gestión de crisis: podemos controlar lo que nosotros decimos pero no lo que sobre nosotros dicen los demás, ¿estamos listos para afrontar una crisis en redes sociales? Un comentario negativo que se haga viral puede suponer un proceso de tensión bastante importante, ¿tenemos un plan para ese momento? Si esto sucede, ¿saben nuestros empleados con quién hablar y qué hacer?

5. Gobernanza: puede parecer algo obvio pero es frecuente descubrir que existen muchas organizaciones en las que no son capaces de contestar con seguridad a preguntas como ¿existen roles correctamente definidos y comunicados en la gestión de los canales sociales?, ¿qué métricas se emplean para cuantificar y asegurar la calidad de la gestión?, ¿existe un proceso de gestión organizado, definido y controlado de los datos obtenidos a través de social media?

6. Privacidad: a través de los canales sociales se accede a una gran cantidad de información sobre nuestra audiencia. En muchas ocasiones esa información deja de ser anónima para pasar a ser personal ¿existe un plan de gestión para esos datos personales? No sólo porque exista una normativa sino porque nuestra gestión de la privacidad, y cómo la presentemos al usuario, dice mucho de nuestra empresa y afectará a nuestra reputación.

7. Políticas internas: este suele ser el punto más conflictivo porque implica transmitir a los empleados la cultura de la organización y cómo eso afecta a sus cuentas personales de Social Media. No se trata de imponer restricciones a la libertad personal de los empleados, aunque se corre el riesgo de que se perciba de ese modo. La pregunta que debemos hacernos es: ¿estamos seguros de que nuestros empleados saben qué pueden y qué no pueden hacer en redes sociales?

Cada empresa debe contar un plan global para la gobernanza de sus canales y su estrategia en Social Media que se fundamente en estos pilares. No se trata sólo a gestionar mejor nuestros canales sino de estar preparados para prevenir sorpresas desagradables y estar listos para gestionarlas en caso de que se produzcan.

Publicado en Datos: el motor del éxito, Gobernanza, Privacidad y Proteccion de Datos, Social Media | Deja un comentario