¿Por qué no despegan las Start-ups en Colombia?

Las Start-ups son un modelo de emprendimiento que buscan incentivar la innovación a través de una creativa idea de negocio en el campo digital.

A la fecha Silicon Valley en California, es considerado no el primero, sino el único nicho de emprendimiento de las generaciones actuales, ningún país a pesar de sus grandes esfuerzos ha logrado equiparar el nivel de innovación de dicho centro tecnológico y cultural. Entonces ¿cuáles son los factores que determinan que Colombia siga subyugada a las innovaciones tecnológicas de otros países?

Esto me lo preguntaba mientras escuchaba a Carolina Rossi, Directora de alianzas del programa Start-Up Chile, en el Encuentro Nacional de Apropiación de TIC. Un encuentro revelador que me dio a entender los aspectos causantes del estancamiento de los Start-ups en Colombia.

A pesar de contar con laboratorios y organizaciones que apoyan el emprendimiento en áreas tecnológicas, nuestro país no cuenta con ecosistemas emprendedores sólidos que aborden el tema de las nuevas tecnologías desde una visión menos convencional. Dichos entornos se construyen a partir de una educación primaria que fomente la necesidad cultural de transpirar innovación en todos los ambientes rutinarios, y no me refiero únicamente a la existencia de herramientas digitales, sino al empoderamiento de las nuevas generaciones a proponer  beneficios prácticos para su entorno.

Según el Citigroup y The Wall Street Journal,  Medellín fue catalogada en el 2013 como la ciudad más innovadora del mundo, un reconocimiento que premia el desarrollo social y cultural, pero no califica el nivel de emprendimiento, ni de tecnología de la ciudad. Por eso es  necesario catalizar estas variables para llevar con honor esta venerable mención.

Frente a un contexto mundial, los países miembros de la Organización de Cooperación Desarrollo Económico (OCDE) gastan en promedio 2.4% de su Producto Interno Bruto (PIB) en investigación y desarrollo; en Colombia la cifra es inferior al 0.4%, un dato alarmante que pone en entredicho el apoyo del Estado a éste tipo de iniciativas.

Para tener éxito las Start-ups deben estar impregnadas con un aroma multicultural dispuesto a proponer y asumir riesgos, se necesita de apoyo nacional y extranjero, público y privado, inversores de riesgo, bancos, multinacionales y emprendedores, que estén dispuestos a generar  iniciativas de negocio que por muy excéntricas que sean pueden tener bajo la manga el boom de un Sillicon Valley latinoamericano.

La falta de proyección de la educación colombiana, el escaso apoyo económico y el poco interés por generar  tratados internacionales que además de estimular la economía, estimulen la generación de nuevos modelos de emprendimiento a través de las start-ups, son los retos que debe enfrentar la sociedad colombiana, para ganarse el honor de ser no solo la ciudad, sino el país de la innovación y el emprendimiento digital.

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