Outliers School: Haciendo la diferencia disruptiva con sentidos de experiencia significativa

Por: Luis David Tobón López. La zona de confort, nos es cercana en ámbitos académicos y corporativos. Recibimos “la recompensa” con una nota o un salario. Y así, hacemos lo que nos corresponde: diligenciar “el formato”, hacer el ensayo con las palabras que quiere leer el docente y repitiendo nos la pasamos porque quizás es el camino más fácil. Actividad cotidiana que no nos asombra, pero nos da una idea de avance, así sea sólo en círculos.

outliers school educación

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Me ha ocurrido varias veces como docente y asesor en empresas; que les cuesta a los estudiantes y a los empleados, alejarse de la repetición, casi se convierte en ritual matemático, impecable exactitud de reloj suizo el quehacer de un nuevo día.

Es respetable por supuesto, la zona de confort, es precisamente un espejismo que calma la sed al instante. Pero luego vuelve y se siente, y vuelve y se calma en un estado que parece siempre quedar con la etiqueta “Normal”.

¿Pero qué tal si a todo lo normal le ponemos el giro creativo de aquello que imaginamos? ¿Por qué no puede ser distinto? ¿Por qué no atreverse a hacer cosas que nos den miedo, asombros y nos traigan retos cada nuevo día?

En los talleres, charlas y capacitaciones que realizo, percibo que cuesta más crear, que recibir la indicación condicionada de docentes y jefes; porque es más sencillo entregar un trabajo estándar que crear de 0 un producto, sin precedentes, que tenga que exigir nuestro pensamiento y asociaciones y que concrete lo que imaginamos.

Hace unos años trabajé como docente de tiempo completo en una universidad, y era patético situarme en un “grupo de confort” que entre café y aromática dejaba pasar la vida en 6 horas de reunión sólo para repetir, redundar, y no tomar ninguna decisión. Yo en la pantalla le iba haciendo quites a estas “dinámicas monótonas” con lecturas, tweets y otras movidas, mientras los ojos de quien dirigía la reunión miraban increpantes mis acciones.

La educación es más que un cartón y una nota; la empresa trasciende las cifras maquilladas y los formatos. La empresa o la academia somos todos quienes aportamos desde la diferencia, para que se den acciones concretas y se decida significativamente, sabiendo leer los contextos.

Para mí no sólo es un gusto, sino una necesidad hacer parte del equipo de colaboradores y encontrar modelos de StartUP como Outliers School Educación, coordinada por amigos y colegas como Hugo Pardo Kuklinski, Cristóbal Cobo y Carlos Scolari.

Pensar que en la experimentación, la acción, el asombro y el trabajo colaborativo encontramos las rutas para rediseñar, es apenas lógico entender por qué modelos como Wikipedia funcionan tan bien en red. Precisamente cuando potenciamos la inteligencia colectiva, y nos permitimos integrar puntos de vista distantes y distintos, tejemos red de conocimiento, puesto que no sé por qué con tanta frecuencia se nos olvida el SENTIDO COMÚN.

Esta propuesta disruptiva de formación (Outliers School), que se acciona al borde de la caja y saliendo de la zona de confort, es un ejemplo de cómo podemos construir nuevas metodologías, estrategias y productos cuando intercambiamos con enfoque y nos permitimos poner en práctica aquello que decimos.

Un honor ser parte del equipo de colaboradores de Outliers School

Un honor ser parte del equipo de colaboradores de Outliers School

Algunas organizaciones suelen decir palabras con aroma de flores, pero se pudren en el intento de convertirse en acciones concretas. Por eso más con el ánimo de motivar que de criticar, y de construir en lugar de derrumbar, encuentro a Outliers School Educación como un camino que no es  “único en su especie”, puesto que referentes como P2PU, La Universidad de la gente, Coursera, Khan Academy y muchos otros etcéteras; vibran en el escenario de diferenciación, para darle visibilidad a las conexiones humanas y a los sentidos de pensar y de hacer.

Si miramos a nuestro alrededor cada objeto que tenemos al frente, fueron ideas que se concretaron ¿Por qué no dar nuestro aporte en esa construcción colectiva?

Continental, empresa alemana de neumáticos, ahorró 120 millones de euros gracias a que escuchó y aplicó 310.000 ideas de sus empleados.

Así es como en 30 días online 40 Outliers participarán de este programa académico que es innovador para América Latina y que sirve para entender que en el trabajo wiki y en dinámicas Crowdfunding y Crowdsoucing, es posible salir de a poco de la zona de confort, propiciando acciones con aroma de flores que se continúan regando con el agua del conocimiento que se renueva.

¡Un gusto ser parte del equipo como colaborador de Outliers School Educación, una disrupción necesaria para encontrar coherencia!

 

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