Lámparas mágicas y tecnología

En Tiempos de guerra y a toda marcha, las nuevas tecnologías ofrecen un escudo para los lectores de la realidad que justifican su visión crítica ante los sucesos informativos que no siempre se comprometen con los hechos.  Sin embargo,  las redes sociales y el amplio espectro de Internet, han logrado lo que se puede denominar como “la lámpara mágica de la información”,  puesto que en términos de agilidad y confianza, muchos usuarios del ciberespacio poseen el poder sin barreras que brindan los teclados expertos y los celulares inteligentes, a través de esta fascinante herramienta.

Twitter, Facebook, Instagram, entre otras redes sociales, son apenas la superficie de las profundidades tecnológicas que día a día concluyen el papel de los consumidores de información y contenidos llamativos alrededor del mundo.  De esta manera, las cortinas de humo se ven amenazadas por la idoneidad informática de lo que Carl Sagan previno como la nueva etapa de la evolución intelectual de los humanos.

Actualmente los sucesos viajan a través de cables y circuitos especializados.  Las fronteras geográficas no son impedimento para los rostros que interactúan desde sus ordenadores y dispositivos móviles intercambiando datos y cultura.  Desde aquí, podemos observar el universo alternativo que se sitúa en la etapa más innovadora de las sociedades y el mundo como lo conocemos.

No obstante, los contenidos vacuos y la publicidad agresiva se han colado en este tren informático para alterar los procesos educativos de la red.  Es en esta etapa cuando se necesita de las herramientas y valores de selección de información que ofrecen los distintos portales en Internet.  Hemos pasado de las clases magistrales en los tableros, a las pantallas interactivas de la razón  para entender lo que percibimos, haciendo necesaria la inducción  de las nuevas generaciones rodeadas por este mundo tecnológico, a un entendimiento profundo de la historia y el avance intelectual de nuestra especie.

Millones de datos se refugian en la red.  El libre acceso al conocimiento por fin se mantiene como un derecho de ciudadanos  que exigen e intercambian sus puntos de vista ante la cotidianidad.  Lo que antes se guardaba en los hogares como una enciclopedia del saber, es ahora sintetizado de manera gratuita y rápida para los usuarios curiosos de las herramientas virtuales.  Wikipedia es un ejemplo claro de esta reflexión.

La educación es uno de los aspectos que debe aprovechar este flujo masivo de ideas y razonamientos cibernéticos.  Al acceder a los portales de Internet, los riesgos de saturación y difusión se filtran para generar más que ‘sugerencias’.  Esto conlleva a que varios usuarios de la red, vean esta herramienta con un sentido trivial en vez de una grandiosa oportunidad para dar a conocer sus perspectivas y motivaciones.

Internet es de todos  y como beneficiarios de este mar de datos que avanza a gran escala, debemos cuidar su integridad futura. ¿Qué diría un extraterrestre ante el flujo tecnológico que hoy se agita como una bandera de ideales plasmados en las mentes inquietas de los terrícolas?, no lo sabemos, pero el descubrimiento del ciberespacio está en nuestras manos.  Ha llegado como un regalo brindado por la inteligencia, logrando vencer las barreras y elites de la información, es una lámpara mágica que esconde una infinidad de deseos. ¿Qué le dejaremos a los nuevos portadores de esta bandera tecnológica?

 

 

Acerca de Jhoan Sebastian Tamayo Gaviria

Comunicador Social Periodista, egresado de la Universidad del Quindío. Me gusta la lectura crítica, las propuestas narrativas en cualquier aspecto de la información y el lenguaje.
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