Cambiando Drogas por Tecnología

Vivir en Colombia siempre supone un riesgo. Eso dicen quienes intentan entender y explicar uno de los más largos conflictos armados que ha tenido el mundo. El nuestro.

Más complicado aún vivir en uno de los tres centros poblados colombianos con más influencia de las drogas, como lo evidencia en el artículo de  la revista digital Kien Y Ke.

El articulo indica que en orden de importancia, Bogotá con un poco más de 7 millones de Habitantes lidera el listado, seguida de cerca de Medellín con más de 3 millones de habitantes y tercero es Pereira y su área metropolitana con menos de 1 millón de habitantes.

El mismo informe establece que los jóvenes inician el consumo de tabaco a los 12 años y a los 14 casi como una consecuencia directa, el de drogas como marihuana, bazuco y heroína.

Se deja entonces al descubierto una nueva modalidad de droga sintética conocida como DICK, que no es más, ni menos que un líquido industrial utilizado para limpiar y hacer mantenimiento, particularmente a las máquinas y que su valor en el mercado, fácilmente se consigue en ferreterías, no supera los $2.500 frasco.

Lo que realmente preocupa, en el caso de Pereira y Risaralda es que analizando las cifras, tenemos sin duda la mayor población adicta en Colombia por número de habitantes y acá si hay que colocar alertas tempranas al tema.

Estamos pasando de un país productor de Droga a un país consumidor? Creo firmemente que la respuesta es positiva desde cualquier arista por donde se le mire.

Mirar soluciones a un tema de salud pública en Colombia y al consumo de sustancias prohibidas suena algo utópico.

Pero cuando analizamos la realidad de estos muchachos, cuando llegamos a las comunidades, a los barrios, a las comunas, a hablar de un tema de moda, pero inalcanzable para ellos como la tecnología, al contarles que las TIC cambian vidas, que engomarse en este cuento, produce al menos en mi caso particular la mayor satisfacción del mundo, enterarlos de las cosas que se pueden hacer por medio de un dispositivo cualquiera que sea, logramos por un segundo, el sueño perseguido: LAVAMOS MENTES.

Los ojitos brillan, cambia el semblante, hablan entre ellos, discuten cual es la mejor alternativa, comunican sin miedo su desconocimiento en temas diversos, porque saben que no tienen por qué ser genios, pero lo más importante, olvidan por minutos, tal vez por horas, la cruel realidad a la que se ven enfrentados todos los días. Esa realidad que no los deja vivir, que los rezaga, que le pone precio a sus cabezas, las mismas con las que quieren lograr un futuro mejor para ellos y sus familias.

Es difícil cambiar mentalidades, más aun sabiendo que las grandes mafias del narcotráfico en Colombia, no se han podido extinguir en décadas y que será muy difícil lograrlo, al menos en el corto o mediano plazo, pero creo que soñar es necesario y más en procesos de construcción colectiva de sociedad, donde cada uno contamos para cambiar una ciudad, una región y un país, para cambiar una realidad o una manera de pensar.

¿Será que hemos encontrado la cura para la adicción de sustancia prohibidas y alcoholismo y no la hemos empezado a desarrollar con esos fines específicos?

¿Qué tenemos que incentivar en los niños y adolescentes de nuestras ciudades, para cambiar el éxtasis y el Dick por tabletas, Smartphones y computadores, obviamente acompañados de apropiación e inclusión digital robusta y sustentable en el tiempo?

Las respuestas a estos interrogantes, al menos en el Departamento de Risaralda, están en generar una cultura digital, en donde desde el más humilde hasta el más rico, sienta que las Tecnologías de la información y las comunicaciones, son la puerta abierta a una sociedad equitativa y  justa, en la que el espíritu colaborativo y la responsabilidad social, son los pilares fundamentales de la nueva sociedad.

Pensar en colectivo, en un fin común, hace que cambiemos esa mentalidad individualista que hemos tenido por siglos en donde hay un ganador y un perdedor. Trabajar en equipo con sentido social genera resultados de largo aliento que promueven que cada día más personas se sientan recompensadas sus resultados y los de los demás.

“Cuando uno sueña en solitario, es sólo un sueño, cuando muchos sueñan juntos, es el comienzo de una nueva realidad”.

Hundertwasse

DANIEL MONTES BRICEÑO

@RisaraldaTW

@Montesda

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