may 08

¡Mi abuelo tiene Twitter!

 

Nunca me había tomado el tiempo de pensar si a mis abuelos les gustaría aprender a manejar un computador o ingresar a una red social. Para mí era un caso perdido, creía que no le darían el uso que debía ser, pero qué errada estaba porque pasó todo lo contrario.

Un día hablando con mi abuelo de los eventos y sucesos de nuestro país me dijo que él quería escribirle a varios políticos, pero que no sabía qué método usar ya que por medio de cartas lo habían ignorado en varias ocasiones y sentía que no podía opinar y hacer parte del entorno que el que todos vivimos. 

Al escucharlo decir eso se me vino a la mente Twitter, de inmediato me acordé que no había un mejor lugar para expresar ideas y opiniones que ese, entonces le propuse crear una cuenta y así ayudarlo a interactuar con ese mundo que para él era realmente nuevo. Una tarde en la casa de un familiar estábamos en el sofá, me pasó un celular y me dijo: “¿podemos empezar hoy?”, en ese momento noté en su rostro mucha felicidad y de inmediato ingresé a la página y cree la cuenta, pero debido a la cantidad de gente que había tuve que dejar a medias mi labor y posponerla para un día más calmado en compañía de un computador. A las pocas semanas fui a su casa y estábamos viendo una película cuando vi el portátil y me acordé, lo encendí y le dije que si quería ese día podríamos hacer todo con calma, mi abuelo muy ansioso se sentó y empezó a ponerme atención, yo iba a mi ritmo o el que considero, tiene cualquier persona que usa como herramienta diaria el computador.

Tardé en darme cuenta que su cara era de preocupación, estaba asombrado y asustado al mismo tiempo con todo lo que se podía hacer en cuestión de segundos con una máquina tan pequeña, pero entre más miraba más curiosidad le generaba. Cuando ya había abierto la página le pasé el computador y le expliqué cómo seguir a las personas buscando sus cuentas. Aprendió muy rápido. Estuvo haciendo eso alrededor de una hora o más, al rato me di a la labor de buscarle un fondo y una foto para que se diera cuenta que ese era su espacio y lo reconocerían por aquello que colocara en su perfil. Al finalizar le expliqué cómo se manejaba el espacio del tweet y de qué manera debía aprovecharlo, mi abuelo quedó nervioso, fue evidente, era más que obvio que eso iba a pasar, yo sabía que muy en el fondo le asustaba no saber qué hacer cuando no entendiera y tal vez le daba mucha penar pedirme ayuda, me aseguré de que anotara mi celular para que cada vez que lo necesitara solo me llamara y yo estaría dispuesta a resolver cualquier duda. 

Después de ese día me sentí muy bien conmigo misma, me di cuenta que estaba juzgando sin antes haber comprobado mi teoría, era consciente que había hecho un gran aporte a su vida, que aunque para muchos de nosotros sea “bobo” entrar a un navegador, para personas como mi abuelo es un gran logro, ese era un paso más de nosotros hacia esta generación que da todo por sentado.

 
 
 
 
 

2 respuestas a ¡Mi abuelo tiene Twitter!

  1. Andrea dice:

    Bastante interesante la reflexión que haces Catalina. Por mi parte desde mi papel de docente, pero también como persona, creo que nada se debe dar por obvio, y la principal forma de transformar las cosas es hacer conciencia de que eso que aveces se ve como “bobo” (como tú lo planteas) en muchas ocasiones termina siendo lo más importante y fundamental. Tenemos mucho que enseñar, pero también demasiado que aprender.

  2. Widman dice:

    Simplemente….. genial!!!!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*


*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>