Internet del futuro: desafíos por afrontar

La cooperación mutua entre operadores y la neutralidad de red han sido los principios fundamentales sobre los que la internet ha evolucionado y ha sustentado su éxito. La cooperación mutua ha permitido que varias redes se interconecten a nivel global con el fin de comunicar el mundo. La neutralidad de red, a su vez, ha hecho lo suyo al permitir la libre difusión y desarrollo de contenidos y aplicaciones, impulsando de esta forma la innovación y el desarrollo. Por otra parte, a nivel tecnológico, la internet se ha desarrollado a través del principio “best effort” o  “mejor esfuerzo”. Esto significa que las aplicaciones y contenidos que navegan a través de la red (email, chat, video streaming, voz, datos, etc.) lo hacen sin ningún tipo de tratamiento preferencial; es decir, todos los flujos de información son tratados por igual. Como consecuencia, a modo de ejemplo, una video llamada por Skype se puede ver afectada por la descarga simultánea de un archivo desde una página web. Esto quiere decir que la internet actual, tal y como está implementada, no ofrece garantías a nivel de calidad de servicio a las aplicaciones; siendo esta la razón por la que los proveedores de internet únicamente se comprometen a nivel contractual a ofrecer una disponibilidad anual promedio del servicio.

Tomada de: http://www.tssg.org/files/2011/04/past-future.jpg

El crecimiento vertiginoso en la demanda por conectividad, el desarrollo de aplicaciones más robustas y la divulgación de volúmenes cada vez más grandes de información están planteando la necesidad de re-definir el modelo actual de internet. Esta re-definición es lo que se conoce como el internet del futuro, concepto cuya finalidad es materializar lo que va a ser la conectividad mundial en el mediano y largo plazo. ¿Cómo se está pensando actualmente en el mundo lo que debe ser el internet del futuro?. El enfoque adoptado ha sido el de considerar detalladamente los cambios en el uso de la internet para a partir de los mismos derivar los desafíos a enfrentar. Cambios importantes a resaltar son:

  • A nivel de uso: la internet dejó de ser una red de datos usada para enviar correos electrónicos y compartir archivos, y se ha convertido en una red de aplicaciones, servicios y contenidos variados.
  • Impacto social: la internet ha generado nuevos patrones de uso de la información y se ha convertido en un servicio básico (commodity) como la electricidad, el agua o la televisión.
  • Evolución del modelo cliente/servidor al modelo peer to peer: el modelo de internet conocido como Web1.0 se basa en el concepto cliente/servidor, el cual lanzó la red de redes a la cumbre del éxito. Los usuarios o “clientes” son considerados pasivos (no generan cantidades de información significativas hacia la web) y acceden a la red o “servidor” en busca de contenidos. Sin embargo, la evolución de los servicios y aplicaciones ha modificado el perfil de los usuarios, quienes ahora activamente generan y divulgan contenidos. Este giro conceptual ha dado paso al modelo Web 2.0 o peer to peer, donde aplicaciones y datos son ofrecidos no solo desde el corazón de la internet sino también desde sus fronteras; es decir, desde donde están los usuarios. Esto hace la internet aún más exitosa, mostrando que la barrera entre el consumidor y el proveedor está desapareciendo, definiendo de este modo roles simétricos (usuarios y red generando activamente información) que permiten la creación de nuevos modelos de negocio.
  • Convergencia de red y aplicaciones: redes fijas y móviles se están integrando para ofrecer ubicuidad e itinerancia. Como resultado tenemos aplicaciones y servicios como el Big Data para el análisis y tratamiento inferencial de la información, el internet de las cosas para interconectar objetos y elementos de la vida cotidiana a la red, las redes sociales y las emergentes redes vehiculares.

Estos cambios esbozan los desafíos que debe afrontar el internet del futuro, dentro de los cuales estan:

  • A nivel tecnológico se deben definir arquitecturas de red orientadas a servicios y aplicaciones. Esto, a criterio personal, implica re-pensar el principio “best-effort” (mejor esfuerzo), de tal manera que la internet tenga la capacidad de distinguir entre aplicaciones con el fin de garantizar la calidad de servicio que cada una necesite.
  • Se deben implementar redes amigables con el ambiente, que igualmente puedan operar de forma estable (a nivel tecno-económico) en un entorno donde las aplicaciones, servicios, tecnologías y patrones de uso cambian constantemente.
  • Definir nuevos modelos de negocio orientados a aplicaciones, servicios e infraestructura. Esto involucra la posibilidad de contratar conectividad que ofrezca explícitamente niveles de calidad de servicio y no solo de disponibilidad.
  • Se debe avanzar en el debate respecto a la neutralidad de red. Es importante que los operadores y proveedores de contenidos no impidan el libre acceso a la información a los usuarios. Este principio democrático se debe preservar y legislar apropiadamente para evitar abusos a los usuarios. Neutralidad es sinónimo de innovación, libertad de expresión y de acceso al conocimiento.

Actualmente, proveedores de internet y autoridades reguladoras a nivel mundial han enfocado sus esfuerzos en dos desafíos muy puntuales relacionados con el internet del presente. Por un lado en mejorar la experiencia del usuario, es decir, en promulgar políticas sectoriales, que haciendo uso de las herramientas tecnológicas existentes, garanticen alto desempeño de las conexiones a internet (retardos cortos, anchos de banda altos). Por otro lado, al ser internet un servicio básico, el trabajo se ha centrado garantizar alta fiabilidad o disponibilidad del servicio (horas disponibles por año). Esta mirada al internet del presente nos muestra que en la práctica estamos aún algo distantes de iniciar una discusión seria respecto a los retos que plantea el internet del futuro. Es claro que la solución a los desafíos planteados requiere la implementación de redes más flexibles; sin embargo, también se necesitan iniciativas que no solo promuevan la inversión en infraestructura y en el desarrollo de aplicaciones, sino que también impulsen el planteamiento de políticas respecto a temas tan neurálgicos como la neutralidad de red y el libre acceso al conocimiento.

Ronald Romero Reyes
ICT Researcher                                                                                                                    
Technische Universität Chemnitz, Germany
Chair for Communication Networks
Esta entrada fue publicada en 4G, Alfabetización Digital, Convergencia, Infraestructura, Internet del futuro, Redes Fijas, Regulación, Sin categoría, Sociedad del Conocimiento, TIC y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *